Mommy Makeover · Cirugía Post Embarazo · Bogotá
Mommy makeover en Bogotá: una cirugía, no un paquete
Abdomen, mamas y contorno en un mismo plan quirúrgico. La pregunta no es cuántos procedimientos caben en el folleto, sino cuántos caben con seguridad en un solo tiempo quirúrgico — y cuándo conviene hacerlo en dos. Por el Dr. Daniel Ramos, cirujano plástico certificado SCCP.
¿Qué es un mommy makeover? Tres frentes, un solo plan
El embarazo no deja un solo problema estético: deja varios, y casi nunca se resuelven con la misma técnica. Deja músculos rectos separados —la diástasis, que ninguna cantidad de abdominales cierra, porque el problema no es la fuerza sino la distancia entre los vientres musculares—; deja piel del abdomen inferior que ya no se retrae; y deja mamas con menos volumen y más descenso que antes. El mommy makeover es el plan que ordena esos frentes: qué se corrige, con qué técnica y —la parte que pocos folletos mencionan— qué cabe con seguridad en un mismo tiempo quirúrgico. Porque combinar no es gratis, y la decisión de hacerlo todo de una vez se toma con números, no con entusiasmo.
Un paquete cerrado o un plan quirúrgico
Los dos se llaman mommy makeover. Uno se arma para que la cifra se vea bien en una publicación. El otro se arma a partir de tu abdomen, tus mamas y tus horas de quirófano.
- El precio se publica antes de que nadie haya examinado la diástasis ni medido el excedente de piel.
- Se suman procedimientos porque suman venta, no porque el caso los necesite.
- Nadie menciona el tiempo quirúrgico total ni lo que ese tiempo le hace al riesgo.
- Se promete «una sola recuperación» y se omite que son dos recuperaciones que ocurren al mismo tiempo.
- Se examina cada frente por separado y se define qué técnica necesita: plicatura, pexia, implante, lipo.
- Se calcula el riesgo tromboembólico con una escala validada y se define la profilaxis antes de operar.
- Se proyecta el tiempo quirúrgico total y se decide qué cabe con seguridad en un solo tiempo.
- Cuando el plan completo exige demasiadas horas, se propone estadificar — aunque sea la opción menos vendedora.
Cada componente tiene su propia página, con su técnica, su recuperación y sus riesgos explicados en detalle: abdominoplastia, mamoplastia de aumento y liposucción. El mommy makeover es la decisión de cómo se combinan.
Las combinaciones más frecuentes
Abdomen + mamas
Abdominoplastia con plicatura de los rectos y, según el caso, aumento o pexia mamaria. Es la combinación clásica y, en pacientes de bajo riesgo y con un tiempo quirúrgico razonable, se hace en un solo tiempo.
Abdomen + contorno
Cuando el volumen y la posición de las mamas se conservaron, el plan se concentra en el abdomen y en la cintura: plicatura, piel y liposucción de flancos, espalda y epigastrio.
Dos tiempos quirúrgicos
Cuando el plan completo supera las horas de quirófano razonables, o cuando el riesgo individual es alto, se divide en dos cirugías separadas por meses. Es la opción que menos se promociona y la que a veces corresponde.
Qué dice la evidencia sobre combinar
Esta es la parte que no aparece en las publicaciones de paquetes, y es exactamente la que deberías leer antes de decidir. Combinar procedimientos tiene beneficios reales —una sola anestesia, una sola recuperación— y un costo medible en riesgo.
En una serie de casi 25.000 abdominoplastias, la tasa de complicaciones mayores fue de 3,1% con la abdominoplastia sola y de 10,4% al combinarla con contorno corporal más liposucción. Ajustado, combinar procedimientos se asoció con un riesgo relativo de complicaciones mayores un 50% más alto. Es la razón por la que el tiempo quirúrgico total se proyecta antes de prometer nada.
Winocour J, Gupta V, Ramirez JR, et al. Plast Reconstr Surg. 2015;136(5):597e-606eEl riesgo de trombosis venosa en cirugía plástica se estratifica con la escala de Caprini. En la serie de validación, las pacientes con puntaje mayor a 8 tuvieron un 11,3% de trombosis sintomática a 60 días sin profilaxis farmacológica — y los eventos aparecieron a lo largo de todo ese periodo, no solo en los primeros días. Por eso se calcula el puntaje, se define la profilaxis y se insiste en caminar desde el mismo día.
Pannucci CJ, Bailey SH, Dreszer G, et al. J Am Coll Surg. 2010;212(1):105-112Lo que el embarazo separa es la línea alba, el tejido que une los dos vientres del recto abdominal. El músculo puede estar fuerte y la separación seguir ahí: por eso un abdomen entrenado puede verse abombado al hacer fuerza. Cerrarla requiere plicar la aponeurosis con sutura, y esa reparación es la que no puede soportar peso durante las primeras semanas.
Criterio quirúrgico · evaluación de la pared abdominalNada de esto es para asustarte. Es para que, cuando te presenten dos cotizaciones con cifras distintas, sepas qué preguntar: cuántas horas de quirófano, qué profilaxis y por qué este plan y no otro.

Quien decide qué no se combina
El Dr. Daniel Ramos Hernández es cirujano certificado por la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica (SCCP) y especializado en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética en la Universidad El Bosque. Completó el fellowship de Total Definer con el Dr. Alfredo Hoyos y en 2025 dictó el taller de marcación de liposucción de alta definición en el Congreso Nacional de la SCCP. En un mommy makeover eso importa por un motivo poco glamoroso: el valor del cirujano no está en cuántos procedimientos acepta sumar, sino en saber cuándo decir que no y ofrecerte dos tiempos quirúrgicos en lugar de uno. Conoce su formación y credenciales completas.
Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica
Contorno corporal · Dr. Alfredo Hoyos
Taller de marcación
Lo que no hacemos en un mommy makeover
- No publicamos paquetes con precio cerrado. Una cifra fijada antes de examinar tu abdomen y tus mamas no es un presupuesto: es publicidad. La cotización sale de la valoración y dice exactamente qué incluye.
- No sumamos procedimientos para que la cifra se vea mejor. Cada procedimiento añadido suma horas de quirófano y suma riesgo. Si tu plan completo no cabe con seguridad en un tiempo, te proponemos dos — y te explicamos por qué.
- No operamos con el peso cambiando ni con la lactancia en curso. Peso estable al menos seis meses y lactancia terminada. Operar antes es construir un resultado que se desactualiza antes de que maduren las cicatrices.
- No damos fecha sin resolver quién te ayuda en casa. No se carga peso —ni a los hijos— durante cuatro a seis semanas. Si esa logística no está resuelta, la reparación muscular es la que paga la factura.
Recuperación del mommy makeover con hijos en casa
Rangos típicos — tu plan quirúrgico personalizado define los detalles exactos para tu caso.
El calendario día a día del componente de liposucción está en cuidados después de una liposucción.
¿Cuánto cuesta un mommy makeover en Colombia?
No existe un precio de mommy makeover, porque no existe un mommy makeover: existe el tuyo, con los componentes que tu caso necesita. Lo que sí podemos decirte con precisión es de qué depende.
La valoración —presencial o virtual— es el único punto desde el que se puede dar una cifra responsable, porque el plan depende de qué dejó tu embarazo y de cuánto cabe con seguridad en un tiempo quirúrgico.
Solicitar mi cotización personalizadaSi vienes de otra ciudad o país, paso a paso
- Valoración virtual desde donde estés. Videoconsulta con el Dr. Ramos, con revisión de fotos de frente, perfil y abdomen en contracción, y cotización.
- De 10 a 14 días en Bogotá. Esta cirugía requiere más estadía que las demás: valoración, exámenes, cirugía, retiro de drenes y controles antes de autorizar el vuelo de regreso.
- Acompañamiento en tu estadía. Orientación en hospedaje de recuperación, traslados y logística — y en cómo organizar la ayuda que vas a necesitar.
- Seguimiento durante todo el primer año. Controles virtuales hasta que el contorno y las cicatrices maduran.
Los componentes del mommy makeover, casos reales
Casos reales operados por el Dr. Daniel Ramos en Bogotá, cada uno del procedimiento que indica su pie de foto.


Para ser precisos: estos son casos individuales de cada procedimiento, no de una cirugía combinada. Los publicamos así porque un antes y después de mommy makeover debe mostrar a la misma paciente operada de los dos frentes en el mismo tiempo quirúrgico, y preferimos no presentar casos distintos como si fueran uno. Cada paciente es distinta: el resultado depende de la diástasis, del excedente de piel, del grado de descenso mamario y de la recuperación.
Todo sobre el mommy makeover
No hay una lista fija, y desconfía de quien te la dé antes de examinarte. «Mommy makeover» es el nombre comercial de una cirugía que combina los procedimientos que el embarazo dejó pendientes en tu caso, y normalmente son tres frentes: el abdomen —abdominoplastia con plicatura de los rectos separados y retiro del excedente de piel—, las mamas —aumento, pexia o las dos cosas, según cuánto volumen se perdió y cuánto descendió la areola— y el contorno, con liposucción de flancos, espalda y epigastrio para recuperar la cintura. Qué entra y qué no se decide en la valoración, no en un folleto.
Depende de qué componentes incluya tu plan, del tiempo quirúrgico total y de si se hace en uno o en dos tiempos. Un abdomen con plicatura y una pexia mamaria no cuestan lo mismo que un abdomen con un aumento con implante, y añadir liposucción de varias zonas cambia otra vez el tiempo y la cifra. Lo que sí es comparable es qué incluye la cotización: honorarios, centro quirúrgico acreditado, anestesiología, implantes cuando se usan, insumos, faja, medias antiembólicas, profilaxis y controles del primer año. El Dr. Ramos entrega una cotización personalizada con todo incluido después de la valoración. Un paquete con precio cerrado publicado antes de ver tu abdomen es una oferta comercial, no un plan quirúrgico.
A veces sí y a veces no, y la diferencia es el tiempo quirúrgico total y tu riesgo individual. Los datos son claros sobre el costo de combinar: en una serie de casi 25.000 abdominoplastias, la tasa de complicaciones mayores fue de 3,1% cuando la abdominoplastia se hizo sola y de 10,4% cuando se combinó con contorno corporal más liposucción. Eso no significa que combinar esté prohibido —significa que la decisión tiene que tomarse con criterio, no para ahorrar una anestesia—. Por eso en la valoración se calcula tu riesgo tromboembólico con una escala validada, se define la profilaxis y, cuando el plan completo exige demasiadas horas de quirófano, se propone hacerlo en dos tiempos. Es la conversación menos comercial de la consulta y la más importante.
Dos condiciones, y las dos son firmes. La primera es la lactancia: debe estar terminada, porque la mama todavía está cambiando de volumen y cualquier decisión sobre implante o pexia tomada sobre ese tejido queda desactualizada en pocos meses. La segunda es el peso: estable durante al menos seis meses. Operar en medio de un descenso de peso importante es construir un abdomen que va a sobrar piel después. No es una regla para hacerte esperar por esperar: es que el resultado de esta cirugía se mide a los doce meses, y en ese plazo el cuerpo tiene que estar quieto.
Esta es, en la práctica, la pregunta que más condiciona la planeación. Después de una abdominoplastia con plicatura de los rectos no se carga peso durante cuatro a seis semanas, y un niño pequeño pesa bastante más que el límite recomendado. Hay que organizarlo antes de la cirugía: quién lleva y recoge del colegio, quién levanta al bebé de la cuna, quién se queda las primeras noches. Lo decimos en la primera consulta y no la semana anterior, porque de esto depende que la reparación muscular aguante. Las pacientes que se complican en este punto casi nunca lo hacen por la cirugía: lo hacen por no haber tenido ayuda en casa.
La del abdomen es la más visible y la más honesta de explicar: una línea horizontal baja, pensada para esconderse bajo la ropa interior, que suele aprovechar o incorporar la cicatriz de cesárea cuando existe, más una cicatriz pequeña alrededor del ombligo. En las mamas depende del componente: un aumento con implante deja una cicatriz corta en el surco submamario; una pexia añade una cicatriz alrededor de la areola y, según el grado de descenso, una vertical hacia el surco. La liposucción deja incisiones de pocos milímetros. Todas se dibujan contigo antes de la cirugía. Las cicatrices maduran entre los seis y los doce meses, y lo que se hace en ese tiempo —protección solar, masaje, silicona— sí cambia cómo quedan.
Técnicamente un embarazo posterior es posible y no es peligroso por haberte operado, pero deshace buena parte del trabajo: la plicatura de los rectos vuelve a distenderse, la piel del abdomen vuelve a estirarse y las mamas vuelven a cambiar de volumen. Si tienes planes concretos de otro embarazo a corto o mediano plazo, lo honesto es decírtelo: te conviene esperar. Si la duda es a diez años vista, es otra conversación. Lo que no hacemos es operar sin preguntarlo, porque es una de las pocas variables que puede convertir un buen resultado en una segunda cirugía.
Es la recuperación más larga de las cirugías estéticas comunes, y conviene planearla con holgura. Las primeras cuarenta y ocho horas se pasan con movilización temprana —caminar el mismo día es parte de la prevención de trombosis, no una recomendación opcional— y control a las cuarenta y ocho horas. La faja se usa entre seis y ocho semanas. La mayoría vuelve a un trabajo de oficina entre la segunda y la tercera semana, sin cargar peso; el ejercicio de impacto espera ocho semanas. Caminarás algo encorvada los primeros días por la plicatura, y eso cede. El contorno definitivo y la maduración de las cicatrices se ven entre los seis y los doce meses. El calendario detallado del componente de liposucción está en cuidados después de una liposucción.
Hablemos de tu plan
Cuéntanos qué te molesta y cómo es tu vida hoy —cuántos hijos, qué edad, con qué ayuda cuentas— y te responderemos con un plan honesto y personalizado. Consultas en Bogotá y virtuales, en español e inglés.